Un día entonces nos queremos tanto que se siente esa ausencia bonita cuando el otro no está. Cuando nos abrazamos a la distancia y soy capaz de traer a mi en cada momento y lugar, esos ojos de luna llena y tranquila.
Entonces el corazón tiene problemas de personalidad y se vuelve un poco pulmón, se infla cada vez mas llenándose de cosas lindas, generando continuas y repetitivas sonrisas de complicidad.
Y entonces, cada día antes de dormir el bello beso en la espalda, llega casi como una bendición.
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